1. Ficha clínica reservada a tu profesional tratante (Ley N.° 20.584)
El acceso a tu ficha clínica exige una relación asistencial activa. Ningún otro profesional —ni la administración del centro— puede abrir fichas de pacientes ajenos. Cada acceso queda registrado y es visible para ti en tu portal.
2. Acceso verificado para pacientes y profesionales
El equipo clínico ingresa con cuentas verificadas y firma sus documentos con llaves biométricas o clave personal. Como paciente, consultas tus documentos con verificación por código enviado a tu correo.
3. Infraestructura en Chile y conexión cifrada
La plataforma, la base de datos y los documentos clínicos se almacenan en servidores en Santiago de Chile, con cifrado en reposo y en tránsito.
4. Registros firmados y documentos verificables con código QR
Una vez firmada una atención clínica, el registro no puede borrarse ni sobrescribirse (sólo admite enmiendas fechadas conforme al Decreto N.° 41 del MINSAL). Cada receta, orden o certificado PDF incluye un código único y un código QR verificables en clinelia.cl/verificar.
5. Protección contra accesos automatizados
Contamos con protección perimetral frente a tráfico malicioso y límites de intentos en todos los formularios de ingreso y consulta de documentos.
6. Privacidad por diseño (Ley N.° 21.719)
Los correos de aviso nunca exponen diagnósticos ni motivos de consulta en el asunto, y la información clínica jamás se comparte con terceros ni se utiliza para entrenar modelos externos.